Sorteo 2 noches Hotel Valetín Sancti Petri

¡Ya tenemos ganador del sorteo de 2 noches en el Hotel Valentín Sancti Petri, de 4 estrellas!

¡Felicidades Antonio Baturone! Deseamos que disfrutes al máximo del regalo, y aprovechamos para agradecer al Hotel Valentín Sancti Petri por colaborar de forma desinteresada con La Luciérnaga a través de este sorteo.

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Nuevos materiales Montessori

Os dejamos aquí algunas fotos de los nuevos materiales de que disponemos en la Luciérnaga, y a nuestros pequeños haciendo uso y disfrute de los mismos.














Creo que sé por qué les gritas

A veces no lo podemos evitar. Por más concienciados que estemos en que no queremos gritar a nuestros hijos, terminamos haciéndolo. Y luego evidentemente nos sentimos mal, porque no nos gusta nada en quién nos convertimos cuando les damos esas voces, no nos gusta sentir que hemos perdido el control, aunque haya sido unos segundos, y no nos gusta ver en sus caras un gesto de miedo porque, afortunadamente para todos, ésta no es la mamá o el papá a los que están acostumbrados...
Proponemos un extracto de un artículo de Janet Lansbury titulado "Creo que sé por qué gritas", traducido por Rosa Fuentes (http://crianzarespetuosayconsciente.blogspot.com.es/) que trata sobre cuáles pueden ser las causas de nuestras pérdidas de control y cómo corregirlas:

"Cuando mis hijos se "portan mal" es como si tuviera dos versiones de mí misma. O soy Mary Poppins - amable, cariñosa, paciente - o soy una versión totalmente intolerante y propensa a gritarles".
                           Mamá preocupada
Si les gritas a tus hijos, no eres el único. Gritarles parece haberse convertido en una especie de epidemia de crianza. Algunos incluso lo llaman "las nuevas nalgadas". ¿Por qué hay tantos padres dedicados, inteligentes y conscientes perdiendo el control?
Mi sensación es que los padres a menudo terminan gritando porque realmente han tomado la decisión muy positiva de establecer límites a sus hijos con respeto en lugar de castigos y manipulación. Estos padres se están esforzando mucho para permanecer tiernos y amables, y sin embargo, los malos comportamientos de sus hijos continúan. Esto les produce cada vez más frustración, incluso miedo, al sentir que han perdido todo el control y no tienen ninguna forma de controlar a sus hijos.
¡Y no es de extrañar! Si yo tratara de absorber todos los consejos imprecisos, y contradictorios que he visto y oído en relación con la disciplina, yo misma estaría echando chispas de manera regular. Así que muchas de estas teorías nos seducen por su calidez y ternura, pero vienen con un montón de prohibiciones que nos causan temor ("nada de castigar, ni de premios, no intentes controlarles, no uses rincón de pensar ni castigos, no utilices la palabra "no", no esperes que te obedezcan, no seas autoritario, etc"), y aportan muy poco en el sentido de herramientas prácticas.
Si les has estado gritando, he aquí algunas ideas a tener en cuenta:

1. No te estás cuidando a ti mismo
Aprende a conocer tus límites y necesidades personales, y establece límites con tu hijo desde el principio. Sí, incluso con tu bebé.

2. Has pasado el primer año de su bebé distrayéndolo, calmándolo o manipulándole de alguna manera, en lugar de hablarle de los límites con sinceridad .
Tu bebé es una persona completa dispuesta a participar de forma activa y sincera en una relación contigo desde que nace. Cuando lo distraes, le estás evitando - estás negando una conexión sincera con el fin de esquivar la sana expresión de resistencia de tu hijo. El patrón que esto crea para ambos hará que sea mucho más difícil que te sientas cómodo estableciendo límites respetuosos más adelante. Este primer año de formación es un momento crucial para establecer los límites con honestidad, porque es cuando vamos a establecer lo que siempre será el centro de nuestra relación padre / hijo.

3. Te sientes responsable de las emociones de tus hijos
Estas son las principales razones por las que los padres evitan establecer límites personales con sus hijos o utilizan herramientas de manipulación como la distracción (todos los cuales a menudo llevan a terminar gritando):
No creen que un bebé es realmente una persona completa que puede entender las palabras e interactuar con honestidad.
No pueden acostumbrarse a la incomodidad que sienten en torno a las emociones de sus hijos.
Perciben todo tipo de llanto como algo a evitar o solucionar, "comunicación de un solo tipo", en lugar de un diálogo lleno de matices.
Dejan que les arrastre el torbellino de las emociones de sus hijos, decepción, tristeza, ira, etc., en lugar de ser un ancla para ellos que entiende que es esencial para la salud emocional de los niños que se expresen.
Esta percepción no saludable de los niños y sus sentimientos frustra el desarrollo de una buena resistencia emocional, hace que se necesiten aún más límites cuando el niño está en la etapa de 1 a 3 años y te agotará cada vez que tengas que decir "no", o insistir en algo (que será a menudo). Los primeros años de vida, sobre todo, son un período de lucha y resistencia contra los límites. Tu hijo tiene que comportarse de esta manera con el fin de afirmar su individualidad de manera saludable. Si te "da pena" o te sientes responsable de la montaña rusa diaria que son las emociones de tu hijo, vas a ser reacio a establecer límites honestos, te cansarás, y probablemente terminarás gritando... o llorando, lo cual no es precisamente sano para tus hijos. 
Repite conmigo: Una vez que he cubierto las necesidades básicas de mi hijo, mi única responsabilidad con respecto a sus sentimientos es escucharlos, y aceptarlos.

4. Tus expectativas son muy poco razonables
También puede ser que grites debido a que estás esperando lo imposible. Los niños son exploradores. Necesitan lugares seguros donde puedan moverse libremente, experimentar, investigar. Pedirle a un niño que no corra, salte o escale es similar a decir: "No respires." Crea y encuentra lugares seguros para que los niños jueguen. No los expongas a materiales o equipos que no puedan utilizar a su antojo y así evitarás frustrarte ni tendrás que enfadarte con ellos cuando no te hagan caso. 
Depende de nosotros el evitar situaciones que acaben con nuestra paciencia en lugar de seguir luchando por mantener la calma y hacer que funcione.

5. Entras en luchas de poder innecesariamente.

Dos no discuten si uno no quiere, así que no entres. Tú no eres el colega de tu hijo; eres un líder capaz. Así que, en lugar de tomarte de forma personal el comportamiento sano y apropiado a su edad de su hijo, y pasar directamente a ese lugar mental del "oh-oh" que te lleva a gritar, prueba esto:

a) Haz contacto visual con tu hijo y establece la norma con confianza: "Es hora de cepillarse los dientes."

b) Propón alguna forma de elección sencilla u oportunidad de una decisión autónoma: "Si vienes ahora, tendremos tiempo para un segundo libro."
c) Acepta los sentimientos de desacuerdo de su hijo (y deja que esos sentimientos sigan su curso tanto tiempo como sea necesario, mientras continuas reconociéndolos). "Ah, ya sé que te lo estás pasando genial con el perro y es difícil de parar, pero es la hora. ¡Qué fastidio! Estás muy enfadado y decepcionado de que ya sea la hora de dormir. Conozco la sensación ".
A pesar de que esta forma de hablar nos resulta totalmente artificial y ajena a la mayoría de nosotros, funciona. Cuanto más estás dispuesto a estar de acuerdo con los sentimientos de tu hijo con calma mientras mantienes la norma, más fácil será para ella liberar su resistencia y pasar página. ¿Cómo puede tu niño seguir peleando contigo si no dejas de decirle que estás de acuerdo con él? Esta "bandera blanca" de empatía servirá para disolver milagrosamente la tensión de ambos.
d) Si su hijo aún no coopera por cualquier razón, échale una mano (literalmente o figurativamente). "Te está costando subir a cepillarte los dientes, así que voy a ayudarte." Le coges con calma la mano, y entonces tal vez puedes añadir, "Gracias por hacerme saber que necesitabas ayuda."
Esto, por cierto, es exactamente lo que estaba haciendo. Y una vez que ha reconocido que todo el comportamiento de resistencia, impulsivo, de objeción de su hijo es en realidad una manera incómoda de pedir ayuda, es probable que le resulte más fácil dejar de gritar por ello.
Por ejemplo, en el contexto de una relación de respeto (lo que significa percibir su bebé como una persona completa y comunicarse con ella como tal), no pasaría nada por que tu bebé llore durante unos minutos para que puedas ir al cuarto de baño a cepillarte los dientes. Dejas a tu bebé en un lugar seguro, cerrado, le dices que te vas a ir  y siempre valida sus sentimientos cuando regreses.
Puesto que estás respetando las necesidades de tu bebé por que todo sea previsible, has convertido esta actividad en una parte habitual de vuestro día juntos, y tu bebé aprenderá a anticipar que vas a ir y volver. Aún así ella todavía puede que se queje, es su derecho, pero tú con confianza le haces saber que la escuchas y que aceptas su expresión de desagrado. "No querías que me fuera. Eso te ha disgustado. Ya estoy aquí."
Si eres una persona con el sueño muy ligero que no puede dormir bien con su bebé cerca, pero aun así practicas colecho porque crees que es lo que tienes que hacer, no te estás cuidando a ti mismo.

Si quieres destetar a tu hijo o limitar sus tomas, pero te sientes culpable por eso, no te estás cuidando a ti misma.
Si tienes que ir a la cocina a preparar una taza de café, pero tienes miedo de dejar a tu bebé o niño pequeño porque se pone a llorar, no te estás cuidando.
De hecho, si te sientes culpable por cualquier tipo de momento de auto-cuidado, es muy probable que no te estés cuidando lo suficiente.
Todos renunciamos de gran parte de nuestras vidas por nuestros hijos, pero no es sano para nosotros (y aún menos sano para nuestros hijos) el convertirse en un padre sin ego, dejando de lado nuestras necesidades y prácticamente borrándonos a nosotros mismos de la relación. Necesitamos límites personales, y nuestros hijos nos necesitan para que les sirvamos de ejemplo. Esto es lo que significa tener una auténtica relación honesta, respetuosa, que hará que el establecimiento de normas sea claro y sencillo desde su infancia hasta la adolescencia (Fijaos que no dije "fácil" - porque casi nunca  es fácil).
Realidad de Crianza: Nuestros bebés y niños pequeños nunca nos van a dar permiso para que nos cuidemos. "Adelante, mami/papi, tómate un pequeño descanso, te lo mereces!" no saldrá nunca de los labios de nuestros hijos, o de la interpretación de su comportamiento, ni siquiera en el Día de la Madre. Todo lo contrario, en realidad. Estos límites deben venir de nosotros, y nuestros hijos harán su trabajo al objetar, rebelarse, exigir más y más, y continuarán buscando cuáles son nuestros límites hasta que estos sean firmes y consistentes.
Fuente 

La Luciérnaga sortea un fin de semana de hotel



Hola de nuevo familia!! Hoy queremos acercaros algo que nos hace gran ilusión:
Un sorteo de 2 noches para dos adultos y un niño en el Hotel Valentín Santi Petri de 4 estrellas!! Y no sólo eso, incluye también media pensión: desayuno y cena buffet, para que podáis disfrutar al máximo de la experiencia.
El agraciado podrá canjear su regalo entre el 4 y el 30 de abril de este año, previa reserva y sujeto a disponibilidad.
Para participar en el sorteo que será el 13 de marzo, sólo necesitáis poneros en contacto con alguna de las familias que integran la Luciérnaga y comprar uno o más números por 2€ el número. Y lo mejor es que el dinero recaudado será destinado íntegramente para la compra de material didáctico para los peques!!
Animaros a participar y colaborar con nosotros!!


Actualización del Proyecto Pedagógico

Desde principios de este año 2017, La Luciérnaga comienza a revisar nuestro actual modelo de acompañamiento, y fijar un nuevo punto de equilibrio entre el juego libre, la estructura y la directividad. Este giro responde a las inquietudes de algunos miembros de La Luciérnaga y a las necesidades actuales de nuestros niños y niñas.
El resultado es un proyecto pedagógico donde destacan, entre otros, algunos aspectos importantes a los que también se presta atención en la metodología Montessori:
1.      Entre las funciones del ACOMPAÑANTE, se incluyen la propuesta de actividades relacionadas con los intereses y necesidades de los niños según su etapa evolutiva, la presentación adecuada de materiales y actividades individuales y grupales, el acompañamiento del niño, atendiendo a sus necesidades dentro de parámetros de autonomía e independencia, y la información periódica a las familias de las observaciones y valoraciones sobre el proceso de sus hijos.
2.      Atención a la DIVERSIDAD, de acuerdo con las necesidades educativas especiales de cada persona.
3.      El establecimiento de DINÁMICAS diferenciadas para infantil y para primaria.
4.       VALORACIÓN y OBSERVACIÓN de los procesos de aprendizaje de los niños y de todos los adultos implicados, pues todos formamos parte de una COMUNIDAD EDUCATIVA. La finalidad no es pronunciarse sobre el grado de éxito o fracaso de las personas, sino valorar aspectos que se pueden mejorar del proceso y las dificultades que hayan surgido. Entendemos que la observación es una actitud que ha de despertarse e incorporarse a nuestra vida en el hacer, desprovista de interpretaciones o juicios de valor, lo que permite acompañar el desarrollo del niño con estrategias educativas adecuadas a su proceso.
Puedes leer más aquí




Gracias a todas las familias por su interés en el trabajo de nuestra asociación. Las plazas ofertadas para el curso 2016-2017 ya han sido cubiertas. A partir de este momento, aquellas familias con interés en formar parte de nuestra asociación educativa pueden apuntarse en una lista de reserva, poniéndose en contacto La Luciérnaga.

Profundos agradecimientos a todas las familias por vuestro apoyo e interés.

El equipo de La Luciérnaga
26 de junio de 2016